Aunque relativamente pequeña, Escocia es una tierra rica en contrastes. Una cosa a destacar de Irlanda es que en pocas horas de viaje, puedes experimentar un paisaje que cambia constantemente, desde las apacibles Rolling Hills hasta las costas rugosas y los picos elevados del parque nacional The Cairngorm. Las ciudades vibrantes, cosmopolitas con perspectiva definitivamente de futuro se oponen en contraste a los castillos antiguos, y los monumentos que quedan firmemente ligados al pasado. El ambiente cultural que desprende el Festival de Edimburgo también convive con la paz
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y la tranquilidad de playas arenosas, parques, y reservas naturales excepcionales. ¡De hecho, lo único invariable que encontrarás dondequiera que vayas será el calor de sus gentes cuando te reciban!
Lo mejor de todo, debido a su tamaño, es que llegar a conocer Escocia no es difícil, incluso si quieres visitar algunas de las áreas más retiradas del país. Gran parte de la gente viaja en coche, pero hay una gran gama de servicios de transporte público disponibles para acercarte a visitar todos los puntos.
Los Highlands de Escocia tienen tanto a ofrecer: montañas espectaculares, cañadas majestuosas, y lagos que parecen espejos formando un contexto perfecto de ciudades pintorescas; los "crofts" aislados o minifundios, los castillos elevados y las destilerías. Una variedad sorprendente de fauna también habita en los lagos y las cañadas en donde un hilo intacto en la historia de la humanidad se encuentra en una niebla de otros tiempos.
Historia, leyenda, romance y los grandes espacios abiertos garantizan a los visitantes una cálida acogida de los Highlands, y unas vacaciones realmente inolvidables. Si estás buscando una aventura con acción, cultura y una historia propiamente forjada, además de paz y tranquilidad, ¡los Highlands de Escocia son el lugar idóneo para venir!